Referencia
Ing. José Fuertes Peña hizo, para obtener su
doctorado a la Universidad de Málaga, un estudio
comparativo y un análisis crítico de varios
métodos de evaluación del riesgo de incendios. portada
Aquí son sus conclusiones :
CONCLUSIONES.
Un método de evaluación
del riesgo de incendio, no debe constituir un modelo de cálculo
aislado de otros, sino que todos deben estar unidos por un mismo fin
y afectado de una serie de parámetros en común.
Cuando se aplican los métodos
a una serie de compartimentos, es evidente que algunos métodos
coinciden en algunos factores a estudio, pero obviamente cada método
hace hincapié en unos parámetros diferentes.
Por lo tanto esto no hace más
que enriquecer al profesional que los aplica, ya que el considerar
más de un método de evaluación del riesgo de
incendio, hace que se tenga una visión más fehaciente,
al haber considerado más factores de los posibles riesgos
potenciales a los que se enfrenta. Dotándole por tanto de un
juicio más enriquecedor y real de la situación.
No obstante el objetivo del
proyecto no es otro que el de analizar y estudiar comparativamente
los métodos de evaluación del riesgo de incendio. Por
lo tanto del estudio realizado se desprenden una serie de
conclusiones que resultan ser bastantes significativas y que se
sintetizan a continuación.
A.. El método de los
factores alfa y del coeficiente K no resultaron ser métodos de
evaluación del riesgo de incendio tal como pretendían
hacemos ver algunos autores. Estos no son más que dos métodos
cuya finalidad es la de determinar para un sector de incendio la
resistencia al fuego de los elementos constructivos. Se trata por lo
tanto de métodos de cálculo de la resistencia o el
aislamiento al fuego.
B. Tanto el método
propuesto por el señor Edwin E. Smith como el propuesto por el
profesor Herpol, nos ha resultado imposible su aplicación
práctica de una forma definitiva y concluyente. En el primero
debido al bajo n° de productos proporcionados en las tablas y la
escasez de materiales experimentados, los cuales no se utilizan en la
actualidad. Éste iba más encaminado a la investigación
de la evolución de la peligrosidad de un incendio en un
compartimento y el desarrollo de un modelo cinético del
incendio en el interior, que a la evaluación del riesgo de
incendio de una forma más global.
En el caso del profesor Herpol, el
método presenta dificultades en la aplicación debido a
la inexistencia de tablas concretas para el caso que nos ocupa además
de no estar concluido su método, ya que a la muerte del
profesor su equipo no continuó la investigación.
C. El único método
de evaluación del riesgo de incendio que calcula la carga
térmica es el método del riesgo intrínseco,
basándose además su cálculo precisamente en esta
carga de fuego corregida para un sector, edificio o establecimiento
con su respectiva actividad.
Si bien es cierto que su aparición
fue en el año 1981, ahora con su presencia en la propuesta del
reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos
industriales, reúne aún más poder, ya que el
reglamento dota a este método de dos apéndices que
ofrecen al método la posibilidad de aplicar medidas
constructivas y de protección, en función de este
riesgo intrínseco y de la ubicación o tipo de edificio.
Reseñar además que
se trata, a nuestro entender, de un referente de cálculo de la
carga térmica que tanto aparece en los restantes métodos
pero que ninguno se molesta en calcular .
D. Si lo que queremos es un método
sencillo, rápido y ágil que nos ofrezca un valor del
riesgo global en empresas de riesgo y tamaño medio, el método
Meseri es el ideal. Éste podrá ser aplicado en pocos
minutos y en la zona de riesgo, resultando decisiva la apreciación
visual del compartimento por parte del profesional. Por supuesto se
trata de un método orientativo y limitado que nos servirá
únicamente para una visualización rápida del
riesgo global de incendio ya que los resultados de este método
suelen ser más restrictivos de lo normal.
E. Si la finalidad del método
consiste en deducir de la evaluación del riesgo las medidas de
protección contra incendios, entonces el más apropiado
es el método del Dr. Gustav Purt. Se trata de una derivación
simplificada del Gretener. Este método ofrece una valoración
de riesgos medianos (no aplicable ala industria petroquímica)
de una forma rápida y de carácter orientativo, en dos
ámbitos, en los edificios y en su contenido.
Una vez calculado los valores en
los distintos ámbitos de nuestro caso en estudio, el método
aporta mediante el uso de una gráfica, medidas de protección
orientativas para el riesgo calculado. Éstas serán
medidas especiales referente ala detección del incendio
(proteger el contenido) o referente a la extinción (proteger
el edificio). Por contra el método no determina el tipo de
detección de incendio idóneo o el medio de extinción
óptimo en particular .
F. Gretener se puede considerar
como el padre de todos los métodos y se ha convertido además
en el referente de cualquier otro que se precie. Se trata del primer
método, el fundador de la evaluación del riesgo de
incendio en la industria, pudiéndose aplicar a todo tipo de
edificaciones.
Gretener nos ofrece un cálculo
del riesgo de incendio global bastante completo, con un valor que nos
dictará si el riesgo en la instalación es aceptable o
si por el contrario hay que volver a hacer los cálculos de
nuevo con medidas de protección que se adecuen a reducir el
riesgo. Resaltar la gran cantidad de factores que intervienen en el
método al igual que los extensos medios de protección
que el método abarca. Por el contrario deja de lado un aspecto
muy importante, no contempla el riesgo a las personas.
G. El método E.R.I.C. es
pionero en el cálculo de dos tipos de riesgos, ya que enfoca
éstos en una doble vertiente, por un lado el cálculo
del riesgo de las personas y por el otro el cálculo del riesgo
para los bienes. Este método viene a solventar algunas
deficiencias del Gretener como la inclusión de un riesgo
particular para las personas, la inclusión de nuevos factores
o coeficientes que enriquecen el método como son los tiempos
de evacuación, opacidad y toxicidad de los humos.
Además ofrece tres tipos de
gráficas, dependiendo del tipo de edificio, industria,
vivienda, oficinas, en los que se relacionan las dos vertientes de
los riesgos para ofrecer así unos límites de protección
muy parecidos a los del Dr Gustav Purt. Ya que la forma de evaluar no
es como la del Gretener, mediante un valor de una ecuación, si
no relacionando de forma directa los dos cálculos de riesgo,
el de las personas y el de los bienes.
I. Y para finalizar, el último método publicado en
Europa, FRAME. Éste se basa en el método ERIC y en el
Gretener. Si por algo se caracteriza es por haber superado con creces
la veracidad de los resultados obtenidos por sus antecesores. Se
trata por tanto del método más completo, transparente y
útil que se encuentra disponible en estos momentos.
Una vez aplicado FRAME, podemos darnos cuenta de su generosidad,
obviamente nos estamos refiriendo a los tres guiones existentes para
el cálculo del riesgo de incendio, con nuevos factores que
hacen el cálculo más completo. Los tres guiones a los
que nos referimos no podían ser otros que al cálculo
del riesgo del patrimonio, al de las personas y al de las
actividades.
Esto nos permiten obtener unos resultados coherentes y más
cercanos a la realidad. Además nos ofrece la posibilidad de
efectuar un cálculo inicial sin ningún tipo de medida
de protección, para medir mediante una escala, las medidas de
protección que haría falta a priori. Por último
queremos destacar la gran cantidad de factores que utiliza de forma
independiente para cada uno de los tipos de riesgos además de
los medios de protección existentes en el mercado.
JOSÉ FUERTES PEÑA 2001
La traducción española del programa FRAME for
Windows se realizaba con su ayuda.
Una descripción completa de FRAME versión 2 ha sido publicado en la revista
Prevención n° 159 de 2002.